Cansancio, falta de energía o una sensación de agotamiento que parece no mejorar con el descanso pueden tener muchas causas. Una de ellas es un aporte insuficiente de hierro, un mineral especialmente importante para las mujeres y cuyos requerimientos cambian a lo largo de la vida.
El hierro cumple una función esencial en nuestro organismo: participa en la formación de hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos encargada de transportar oxígeno hacia los tejidos. Por eso, mantener niveles adecuados es fundamental para la energía y el funcionamiento normal del cuerpo.
¿Por qué las mujeres necesitan poner especial atención al hierro?
Durante la edad fértil, las mujeres tienen mayores necesidades de hierro que los hombres adultos, principalmente debido a las pérdidas de sangre durante la menstruación. Como referencia, la recomendación diaria para mujeres de 19 a 50 años es de 18 mg de hierro, frente a 8 mg para los hombres de la misma edad.
Pero hay una etapa en que estas necesidades aumentan todavía más: el embarazo.
Durante el embarazo, el organismo necesita producir más sangre para acompañar los cambios del cuerpo materno y el desarrollo del bebé. Por esta razón, la recomendación diaria de hierro aumenta a aproximadamente 27 mg al día.
La Organización Mundial de la Salud señala además que más del 40% de las mujeres embarazadas en el mundo presentan anemia y que una parte importante de estos casos está relacionada con la deficiencia de hierro.

Hierro durante el embarazo: un nutriente fundamental
Durante estos meses, contar con suficiente hierro ayuda al organismo materno a producir la hemoglobina necesaria para transportar oxígeno y responder al aumento de las demandas fisiológicas del embarazo.
Cuando las reservas son insuficientes puede desarrollarse una deficiencia de hierro y, eventualmente, anemia ferropénica. Por eso, el control de los niveles de hierro forma parte habitual del seguimiento durante el embarazo.
La Organización Mundial de la Salud recomienda la suplementación diaria con hierro y ácido fólico durante el embarazo como estrategia para prevenir la anemia materna y la deficiencia de hierro, además de contribuir a disminuir determinados riesgos asociados al embarazo.
Sin embargo, la cantidad de hierro que consumimos no es lo único importante. También importa cuánto somos capaces de absorber.
No todo el hierro se absorbe de la misma manera
El hierro presente en los alimentos existe principalmente en dos formas.
El hierro hemo, presente en alimentos de origen animal como carnes y pescados, generalmente tiene una mayor biodisponibilidad.
El hierro no hemo, presente en alimentos vegetales como legumbres, frutos secos, cereales y verduras de hoja verde, tiene una absorción más variable y está especialmente influenciado por los alimentos que consumimos junto a él.
Esto es particularmente relevante para mujeres vegetarianas o veganas, quienes pueden obtener suficiente hierro a través de una alimentación bien planificada, pero necesitan prestar mayor atención a su absorción.

Vitamina C: una gran aliada del hierro
Una de las formas más sencillas de favorecer la absorción del hierro no hemo es combinarlo con vitamina C.
Por ejemplo:
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Legumbres + tomate o pimentón
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Espinaca + limón
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Cereales o semillas + frutas ricas en vitamina C
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Un suplemento de hierro acompañado de vitamina C
Al mismo tiempo, algunos componentes pueden interferir temporalmente con su absorción. El café y el té contienen polifenoles que pueden disminuir la absorción del hierro, mientras que el calcio también puede interferir cuando se consume simultáneamente en cantidades importantes.
Por eso, cuando buscamos aprovechar mejor una fuente de hierro, puede ser conveniente separar su consumo del café, té o suplementos de calcio.
Floravital: hierro líquido acompañado de vitamina C
Cuando la alimentación no alcanza a cubrir las necesidades de hierro o existen mayores requerimientos, la suplementación puede convertirse en un apoyo.
Floravital de Salus es una fórmula líquida que combina hierro en forma de gluconato ferroso con vitaminas B1, B2, B6, B12 y vitamina C.
Su formulación tiene una ventaja especialmente interesante: la vitamina C contribuye a aumentar la absorción del hierro, mientras que el hierro participa en la formación normal de glóbulos rojos y hemoglobina. Además, el hierro y las vitaminas B2, B6, B12 y C contribuyen a disminuir el cansancio y la fatiga.
Floravital es además vegano y no contiene alcohol, gluten, lactosa, levadura ni conservantes, por lo que puede ser una alternativa para mujeres con distintos tipos de alimentación.

¿Cómo tomar Floravital para favorecer su absorción?
Floravital se recomienda preferentemente 30 minutos antes del desayuno y la cena, con el estómago vacío, para favorecer la absorción del hierro.
En adultos y jóvenes mayores de 12 años, la indicación general del producto es de 10 ml dos veces al día.
Sin embargo, durante el embarazo y la lactancia las necesidades nutricionales son diferentes y la suplementación debe considerar los niveles individuales de hierro y las indicaciones del equipo de salud. En Chile, el consumo de Floravital durante el embarazo y la lactancia debe realizarse bajo indicación y supervisión de un profesional de la salud.

Cuidar el hierro es cuidar nuestra energía desde adentro
Menstruación, embarazo, lactancia, alimentación vegetariana o vegana y determinadas etapas de mayor demanda pueden hacer que las necesidades de hierro cambien a lo largo de la vida de una mujer.
Por eso, más que pensar en el hierro solamente cuando aparece el cansancio, vale la pena entender qué necesita nuestro organismo, incorporar buenas fuentes en la alimentación y aprender a combinarlas para favorecer su absorción.
Y cuando existe una necesidad aumentada, Floravital puede ser un aliado para complementar el aporte de hierro, con una fórmula líquida que combina hierro, vitamina C y vitaminas del complejo B.
Porque muchas veces sentirnos con más energía también comienza por entregarle al cuerpo los nutrientes que necesita.











